sábado, 11 de diciembre de 2010

Tronos

(Primera Jerarquía)
Constructores del orden Universal, dirigidos por el Creador. Llevan el registro de las acciones en todos los tiempos o karmas. Nuestro Ángel Solar es un trono. El Padre está sentado en un trono. Los Tronos son la forma angélica más próxima a la Fuente Divina misma. Existen más allá de la forma, y, sin embargo, su función angélica es la de transformar los pensamientos en materia. Existen al nivel del pensamiento puro y son los conductores de la vibración del amor de Dios hacia la forma material.Actúan como los Ojos de Dios y asumen la forma de corrientes arremolinadas de luz coloreada. Se los conoce como el Ángel de Ser, el Ángel del Poder y el Ángel de la Gloria. Transmiten el poder y la gloria de la Fuente a todo lo largo del universo, ofreciendo un constante rayo de luz que nos permita manifestar este amor en nuestras vidas. Cuando liberamos nuestras mentes y experimentamos abiertamente el momento, estamos viviendo la gloria y el esplendor de la creación tal como se pretendía. Es entonces cuando los Tronos nos transportan a los reinos de la bienaventuranza. Existen en el momento siempre presente, y conforme progresamos más allá de nuestra identificación superficial -quien creemos ser- y comenzamos a vivir como cocreadores del universo junto con la Fuente, descubrimos que existimos más completamente en el presente. De este modo somos atraídos a los reinos de la creatividad, el amor y la sabiduría, que son tan profundos que podemos ser incapaces de dar descripciones con sentido de nuestras experiencias. Éste es el Cielo del Paraíso, del que poetas y místicos han hablado a lo largo de las épocas. Todo lo que requiere de nosotros es que dejemos caer nuestros egos y vivamos abierta y confiadamente en el momento siempre presente, libres de las ilusiones que incapacitan y atrofian a nuestros espíritus. Con la ayuda de los ángeles somos todos capaces de vivir tal como se pretendía, en gozo, en bienaventuranza y con el conocimiento de que somos verdaderamente amados y queridos. El reino de los Tronos es el nivel más elevado al que pueden ascender los ángeles. Dan «alabanzas y gracias interminables» a la Fuente, sabiendo que este amor y misericordia perdurarán en la eternidad.
En la mitología se los menciona como carros de fuego o ruedas que conectan el cielo con la Tierra: uno gira hacia la derecha y otro hacia la izquierda; son como dos anillos que se entrelazan. Somos nosotros, con nuestras dos polaridades, es decir, el Yin y el Yang. Nuestra Presencia es nuestro presente continuo en nosotros, el que siempre está, el gemelo sabio, el que siempre estará.
Los Tronos están dentro del grupo de ángeles de mayor tamaño y toman distintas formas; una de ellas, se dice, es la silla del Padre.
Esencia para el hombre: Luz ante la soberbia y guías para alcanzar la paciencia y la perseverancia. La concreción de objetivos. Operatorias para recibir la energía poder, manejando el impulso de vida y el impulso creador.

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Taller Angeología y Mandalas